La fisioterapia ha formado parte de mi vida profesional durante 17 años. Y, con el tiempo, mi manera de entenderla también ha ido cambiando.
Cuando empecé, como ocurre con muchos fisioterapeutas, aprendí a observar el cuerpo desde diferentes estructuras, lesiones y síntomas. Pero la experiencia con las personas que han pasado por consulta me ha llevado progresivamente a ampliar esa mirada.
Porque una persona no es solamente una espalda, una rodilla, un hombro o una lesión.
Y porque, aunque el dolor pueda aparecer en un lugar concreto, la persona que lo experimenta es mucho más que ese síntoma.
Mirar más allá del síntoma
Para mí, hablar de una fisioterapia diferente no significa abandonar lo que ya sabemos sobre el cuerpo. Al contrario.
Significa seguir utilizando el conocimiento y las herramientas propias de la fisioterapia, pero incorporando una mirada más amplia sobre la persona.
Me interesa comprender cómo se relaciona el cuerpo consigo mismo, cómo se adapta a lo que vive y qué circunstancias pueden estar influyendo en la forma en la que se encuentra.
A lo largo de estos años he comprobado que hay personas que llegan a consulta después de haber recorrido un largo camino buscando una respuesta. Personas que han tratado repetidamente el mismo dolor, que sienten que su cuerpo siempre vuelve al mismo lugar o que simplemente perciben que algo no termina de encajar.
Es ahí donde para mí cobra sentido ampliar la mirada.
El cuerpo tiene su propia historia
Cada cuerpo tiene una historia.
Las lesiones que hemos tenido, nuestra forma de movernos, los hábitos que mantenemos, las etapas de mayor exigencia, el descanso, el estrés o incluso determinados momentos vitales pueden dejar una huella en nuestra manera de habitar el cuerpo.
No significa que exista una explicación emocional para cada dolor. Tampoco que todo tenga que buscarse más allá de lo físico.
Significa que el cuerpo y la persona no pueden separarse completamente.
Esta idea es una de las bases de mi forma de entender la fisioterapia.
Devolver al cuerpo capacidad de adaptación
No busco que el cuerpo funcione de una manera perfecta o que nunca vuelva a aparecer una molestia.
Me interesa algo más real: que pueda adaptarse, moverse y responder mejor a las demandas de la vida cotidiana.
A veces necesitamos recuperar movilidad. Otras veces necesitamos recuperar fuerza. En determinados procesos es importante volver a sentir seguridad en el movimiento. Y en otros, quizá sea necesario prestar atención a cómo estamos viviendo y relacionándonos con nuestro propio cuerpo.
Por eso, para mí, la fisioterapia no termina en una técnica.
La técnica es una herramienta. Lo importante es saber qué necesita la persona y para qué estamos trabajando.
Una fisioterapia más humana
Este concepto de fisioterapia también tiene que ver con la forma de acompañar.
Quiero que Noma sea un lugar en el que haya tiempo para escuchar, para preguntar y para entender. Un espacio profesional, pero también humano.
No creo en tratamientos idénticos para personas diferentes ni en soluciones universales.
Creo en la experiencia clínica, en el conocimiento del cuerpo y en la capacidad de observar cada proceso con atención.
Y creo también en una fisioterapia que permita a la persona entender mejor su propio cuerpo y participar activamente en su recuperación.
Esto es Noma Espacio
Noma Espacio nace de esa evolución profesional y personal.
De mi necesidad de crear un lugar en el que pudiera trabajar de la manera en la que hoy entiendo la fisioterapia: con una mirada global, con tiempo y con una atención verdaderamente individualizada.
Soy fisioterapeuta. La fisioterapia es el centro de mi trabajo. Y desde ahí he ido incorporando otras herramientas y conocimientos que amplían mi manera de acompañar determinados procesos.
No pretendo tener todas las respuestas.
Pretendo seguir observando, aprendiendo y escuchando lo que cada persona trae consigo.
Porque para mí, este es el verdadero sentido de un nuevo concepto de fisioterapia: no cambiar la esencia de la fisioterapia, sino ampliar la manera de mirar a la persona que tenemos delante.






